
Temor. A consecuencia de la inseguridad, tres grupos de mariachis decidieron irse al estacionamiento de un centro comercial a esperar clientes.
Y los mariachis callaron. Se fueron con su música a otra parte. Por miedo a la inseguridad, dejaron la banqueta de la cantina Gota de Uva, y ahora se escuchan en el estacionamiento de un centro comercial. Hasta ahí llegaron con su guitarrón, violines y trompetas.
Arturo Vargas toca en el mariachi Zapopan. El viernes pasado cumplieron una semana en la esquina del bulevar Independencia y calzada Cuauhtémoc. "Nos cambiamos por seguridad, porque mucha gente no se atrevía a ir a contratarnos al Gota de Uva. Ahí era toda una tradición porque estábamos todos los mariachis".
La decisión de mudarse no fue fácil, pero Arturo dice que no les quedó otro remedio. Al estacionamiento del centro comercial también llegaron los mariachis El Regional y El Apache, "todos los días empezamos a trabajar