La esposa de don Languidio estaba leyendo el periódico. Le comenta a su añoso marido: "Aquí dice que en el mundo hay explosión demográfica. Que no te echen la culpa. A ti ya no se te enciende la mecha"... La ciempiés hembra le dice al ciempiés macho. "A ver cómo le haces, Miriapo. Cuando tú acabas de quitarte los zapatos a mí ya se me quitaron las ganas"... Un individuo murió y llegó al Cielo. Ansioso por ser admitido en la gloria le dijo al portero celestial: "Cuando niño jugué beisbol para la Escuela Secundaria de San Pedro. Un día disputamos el campeonato estatal con el Colegio de San Pablo. En una jugada crucial intenté el robo de home. Me barrí, y el ampayer marcó safe. La verdad es que el catcher me había hecho out, pero yo no dije nada, y gracias a eso ganamos el campeonato". Le dic