Facilda Lasestas, mujer casada, se citó con su amigo en un motel. Le dijo: "A partir de ahora tendremos que hacer el amor únicamente de pie". "¿De pie? -se asombra el conchabado-. ¿Por qué?". Responde Facilda: "Mi marido se enteró de nuestra relación, y me hizo jurarle que jamás volvería a acostarme contigo"... Hubo una fiesta en la embajada de cierto país socialista. Se sirvió un espléndido banquete capitalista, y uno de los invitados quedó junto a una curvilínea pelirroja. Animado por las continuas libaciones puso su mano en la tersa rodilla de su vecina de asiento, y poco a poco la fue subiendo con intención marcadamente erótica. De pronto la pelirroja se inclina hacia él y le dice al oído: "Ya no le sigas más arriba. Me llamo Boris, y soy agente secreto"... Don Algón fue a una joyería