
Ante la falta de apoyo del Patronato de Bomberos, que se supone fue creado para ayudar, los apagafuegos trabajan en paupérrimas condiciones y de las tres máquinas extinguidoras que tienen, sólo una funciona, pero con fallas mecánicas.
"Por mala suerte o no sé por qué, no hemos recibido el apoyo del Patronato, que preside Héctor Güereca Robles. El día del incendio en la refaccionaria, el pasado jueves, nos quedamos a medio camino porque se descompuso la máquina y eso que nos quedaba a unas seis cuadras", dice el comandante de los bomberos, Efraín Mendoza Alcántar.
A través de un oficio, el comandante solicita al presidente del Patronato su apoyo para la reparación de la prensa de la máquina extinguidora 40-6 que hace varios días se descompuso, además que se reintegre la máquina 40-2 en virtud que sólo tienen una, pero con fallas.
Mendoza Alcántar explica que el presidente del Patronato ordenó el traslado de la máquina 40-2 al poblado Lequeitio, donde hay una subestación.
"El asunto es que allá en Lequitio hay dos máquinas y es muy raro que se necesite un servicio, cuando aquí sí se requiere en forma más continua, además de que en ocasiones nos piden apoyos de otros municipios", dijo el comandante.