Afrodisio Pitongo, galán concupiscente, fue a consultar a un abogado. Le preguntó: "¿Es cierto que muchos fumadores están demandando a las compañías cigarreras por el cáncer que les provocaron?". "Así es, en efecto" -respondió el letrado. "Y ¿es cierto -prosiguió Pitongo- que muchos hombres y mujeres están demandando a los restoranes de comida rápida por la obesidad que les causaron?". "También es cierto" -contestó el licenciado. "Entonces -concluye Afrodisio- yo voy a demandar a los fabricantes de vinos y licores por todas las mujeres feas con las que me he acostado"... Evoco cariñosamente al Oaxaquita, un músico de mi ciudad. La gente lo llamaba con afecto así, "el Oaxaquita", no porque viniera de Oaxaca, sino porque Oaxaca era su apellido. Tocaba el violín ese señor tan bueno. Muy tempr