Doña Morsona Z. Cea, mujer de carnes abundosas, casó en segundas nupcias -era felizmente viuda- con un joven soltero bastante menor que ella, y sin ninguna ciencia de la vida. Al empezar la noche de las bodas doña Morsona se quitó la faja, con lo cual su profusa humanidad quedó desparramada por todo el tálamo nupcial, como una enorme amiba que se difundiera. La exuberante novia le tendió una mano a su flamante maridito, que la veía asustado, y le pidió con sugestivo acento: "Impericio: dime alguna palabra que contenga amor". Le dice él, vacilante: "Amor...fa"... En cierta ocasión Mahatma Gandhi se topó con el gran jefe indio Standing Bull. El insigne pacifista llevaba su humilde vestimenta, un lienzo blanco que le cubría el cuerpo. El piel roja, por su parte, lucía su penacho de plumas. Al