José de Jesús Espinoza Arellano
Campo Experimental La Laguna de INIFAP
En las últimas semanas se han estado observando situaciones preocupantes en la actividad melonera de la región: melones que se arrojan frente presidencias municipales y dependencias federales como medida de presión para exigir apoyo, melones que se regalan o de plano se tiran. Dos explicaciones destacan como factor común entre los productores al ser cuestionados por lo anterior: 1) el “coyotaje” y 2) el argumento, por parte de los intermediarios, de que está lloviendo en los centros de consumo.
Ciertamente la actividad melonera es de alto riesgo. De entrada el producir melón es muy costoso: entre 25 mil y cuarenta mil pesos por hectárea, dependiendo de la tecnología utilizada. Luego la dificultad para