En el inicio de la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza, el cardenal Norberto Rivera Carrera aseguró que la respuesta cristiana a la violencia que nos amenaza no es la venganza, el odio y la huida fácil a un falso espiritualismo.
"Debemos esforzarnos todos por oponernos al mal con el bien, a la mentira con la verdad, al odio con el amor", expresó en la misa matutina en la Catedral.
Ante unas 50 personas, el también arzobispo primado de México hizo un llamado a la sociedad a ser solidarios con acciones a favor de los pobres y necesitados.
"La caridad no es una especie de actividad de asistencia social sino que pertenece a la naturaleza y es manifestación irrenunciable de su propia esencia", dijo.
El cardenal dijo que la Cuaresma no se trata de un mero ritualismo sino una época de reflexión y conversión en la que los gestos exteriores deben corresponder siempre la sinceridad del alma y la coherencia de las obras. Aclaró que otro aspecto de la espiritualidad cuaresmal es la "lucha" que se refleja en la oración colecta de hoy, las "armas" de la penitencia y de "combate" contra "las fuerzas del mal".
Advirtió que los fieles deben alejarse de pecados graves y mortales, pero también de los "menos graves, si nos descuidamos, proliferan y producen la muerte".