TORREÓN, COAH.- Don Pablo, jubilado del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), se tuvo que levantar muy de madrugada para poder llegar antes de las siete de la mañana a las oficinas de Pensiones, pues un día antes llegó casi a las ocho y ya no alcanzó ficha para la vista de supervivencia y poder seguir cobrando su pensión.
Entrevistado a las afueras de las oficinas de Pensiones, ubicadas en avenida Abasolo y calle Francisco I. Madero, Don Pablo, al igual que los numerosos jubilados, trata de protegerse de los rayos del Sol mientras le llega su turno y dice que afortunadamente sólo es cada seis meses.
Sugirió una mejor organización y planeación por parte del personal del ISSSTE, de tal forma que los jubilados de Francisco I. Madero y Matamoros