
Una persona enamorada genera pensamientos positivos y aumenta su productividad.
Además de sentir que se puede alcanzar el cielo con las manos y ver todo color de rosa, una persona enamorada se vuelve más creativa, con pensamientos más positivos y sobre todo más productiva. Pero al no sentirse amada, puede ser una persona muy destructiva. Osiris Pazarán, psiquiatra y directora del Centro Integral de Salud Mental, cuenta que antes del siglo XVIII, las relaciones se daban a partir de un vínculo económico, político o de poder, sin importar el amor. No fue sino hasta después de este siglo “cuando se inventa lo que es el amor, eso de me gustas te gusto, nos enamoramos y decidimos unirnos”.
El amor, “además de que bioquímicamente hay una liberación de sustancia, es una función