“Estoy muy preocupado -le cuenta Don Astasio a su mejor amigo-. Mi esposa adquirió un virus que puede dejarla sorda, y el médico dice que ese virus se adquiere sólo por contacto sexual. No me explico dónde puede haberlo adquirido”. Responde el amigo: “Háblame fuerte, que no te escucho bien”... En el campo de la estética es obviedad decir que la obra es independiente de su autor. Dostoievski era un intemperante sexual, Baudelaire un drogadicto, F. Scott Fitzgerald un ebrio consuetudinario; pero eso no afecta nada a “Los hermanos Karamazov”, “Las flores del mal” o “Tender is the night”. Me pregunto si eso que en la estética se reconoce es aplicable también al más complejo mundo de la ética. Tiendo a dar la respuesta afirmativa. Creo que una obra intrínsecamente buena no pierde su calidad de