Don Senilio, señor de edad madura, casó con Pirulina, muchacha en flor de edad. El otoñal novio puso especial interés en que la boda fuera precisamente hoy, este día 2 de febrero. Explicó tímidamente: “Es que esta noche son las levantadas”. (No le entendí)... Lorenzo Rafail y María Candelaria se encontraron en el camino. “¿Ti acompaño, María?” -pregunta con timidez Lorenzo Rafail. “¡No, mira qué! -se enoja la muchacha-. ¡Luego vas a querer abrazarmi!”. Le dice él: “¿No ves que voy cargando una gallina y arrastrando una chiva, y que llevo además un talache y una cubeta? Así, con las manos ocupadas, ¿cómo podría abrazarti?”. “¡Sí, mira qué! -replica María Candelaria-. Clavas el talache en el suelo; en él amarras a la chiva; luego metes a la gallina abajo de la cubeta, y luego mi abrazas. ¿A