
Afecciones respiratorias, gástricas, dermatológicas o cardiacas, pueden ser secuelas de un desequilibrio
emocional, padecimientos que se conocen como psicosomáticos; las estadísticas revelan que entre un 10 y 40 por ciento de la población mexicana las padecen.
Según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), las emociones -eventualmente- pueden deteriorar
la salud y generar malestares físicos como: asma bronquial, resfriados, obesidad, úlcera gástrica,
artritis reumatoide, dermatitis, e hipertensión arterial, que podrían ser una manifestación a conflictos
emotivos no resueltos.
Estas alteraciones orgánicas tienen una correlación con factores de orden psicológico que influyen para
que las personas demanden atención médica.
Las enfermedades psicosomáticas se agudizan en pe