
Jóvenes reconocen irresponsabilidad tanto de clientes como de encargados de bares.
A Corina a veces se le pasan las copas en el antro: “gracias a Dios no sé manejar”, dice. A Mauricio, su amigo, no le gusta beber mientras ambos se divierten porque ve cómo los meseros sirven botella tras botella aunque los chavos ya no puedan ni caminar.
A Corina Carrillo y Mauricio Ramírez les gusta salir a divertirse los fines de semana, pero en los antros a los que van no existe el programa del Conductor Designado. Aseguran que en esos lugares sólo les interesa vender y vender más alcohol, “y a los meseros ganar una buena propina”, platican mientras caminan a un bar ubicado frente a la Alameda.
La madrugada del domingo 18 de enero, Janina Favela conducía en estado de ebriedad sobre el bulevar Indepe