Solicité permiso a la Pía Sociedad de Sociedades Pías a fin de publicar en estas páginas un chascarrillo de título romántico: se llama "Sueños". El nombre, sin embargo, no cuadra con la profusa sicalipsis del relato. Quizá por eso la mencionada agrupación moralizante negó su Nihil Obstat y prohibió la aparición del precitado cuento. Recibí un ocurso memorial escrito en 12 fojas útiles y vuelta, signado por doña Tebaida Tridua, en el cual la ilustre dama me apercibe de las penas señaladas por los estatutos de la Sociedad a quienes difunden "... librorum vel diariorium de rebus tractantes quae scandalum parere possunt...". Libros o periódicos que tratan cosas que pueden provocar escándalo. Los socios le retiran al culpable el saludo durante 15 días, y no lo invitan en ese mismo tiempo a ning