TORREÓN, COAH.- Los colegios se han convertido en los principales evasores fiscales, venden de todo sin expedir factura alguna y su funcionamiento más que como instituciones educativas, es de centros comerciales, declaró Sergio Serafín del Bosque Obregón, presidente de la Asociación Nacional de Libreros en el Estado de Coahuila.
Estos negociantes académicos cuentan con el paternalismo de la Secretaría de Educación Pública (SEP), porque educan a pesar de obtener los últimos lugares de productividad, puesto que no ganan concursos de asignaturas académicas como matemáticas, física o química.
Sus primeros lugares, añadió, son en los concursos de escoltas o en deporte, porque sus alumnos están bien alimentados, pero curiosamente las escuelas rurales y de la periferia obtienen el 70 por ciento