Un amigo de Babalucas le pregunta, extrañado: “¿Y ese traje? ¿Y ese sombrero? ¿Y esa pipa? Tú no sueles usar traje ni sombrero, y nunca has fumado”. Responde el tontiloco: “Son un regalo sorpresa de mi esposa -contesta Babalucas-. Llegué de un viaje cierta madrugada, y encontré todo eso en una silla al lado de la cama”... Cuesta abajo y de rodada. La letra del viejo tango describe cabalmente el curso que ha tomado el movimiento de López Obrador. Si se me permitiera usar un símil organicista yo diría que la democracia se comporta a la manera de un organismo vivo que rechaza los cuerpos extraños que lo amenazan. AMLO, ninguna duda cabe, es un político ajeno a las prácticas democráticas. El diálogo, la tolerancia, la capacidad para lograr acuerdos, el pluralismo, la racionalidad, elementos to