
“Le pegué, pero no le di fuerte”, dijo con sangre fría ante el juez Cristian Gerardo López Guerrero, quien mató de un golpe en la cabeza a su hijo de 5 meses de edad.
En la cárcel
Con cinismo, el joven padre aseguró a la juez segundo penal que nunca tuvo la intención de asesinar a su hijo, sino que estaba estresado y lo golpeó porque lo desesperó el llanto del bebé. La defensa de Cristian solicitó a la juez la duplicidad para el tiempo de entrega de pruebas.