Un sujeto llamó a la oficina del médico forense para informar que su esposa había muerto en la cama. “¿Cuándo murió?” -pregunta el investigador. “No sé exactamente -responde el individuo-. Supongo que hace dos noches”. “¿Dos noches? -se asombra el facultativo-. ¿Y por qué hasta ahora llama?”. Explica el tipo: “Es que la sentía igual que todas las noches”... Después de tres días de no salir de la habitación, el recién casado llamó a room service y pidió: “Mándeme un caldo de pescado, tres cocteles de ostiones, tres de camarones, seis jaibas rellenas, un vuelve a la vida y medio kilo de ceviche, con seis cervezas y una botella de vino blanco”. La noviecita oyó que su flamante marido estaba pidiendo cosas de comer, y dice desde la cama: “Yo quiero...”. La interrumpe el muchacho: “Ya sé lo que