
Ante el asombro de varios curiosos, trabajadores del Municipio derribaron los árboles que se ubicaban en el paseo peatonal de la calle Cepeda entre Juárez e Hidalgo.
Ante el desconcierto de decenas de transeúntes que caminaban por el paseo peatonal de la calle Cepeda entre Juárez e Hidalgo, trabajadores del Municipio cercenaban con prisa los árboles de los dos pequeños jardines que hacían parte del atractivo de la calle. Estudiantes, peatones, dependientes de los comercios y algunos vecinos se apostaron frente al Museo Arocena para ver cómo desaparecían los ramajes que antes les daban sombra a los caminantes.
Uno de los trabajadores de seguridad del Museo Arocena, Juan Carlos, comentó que desde la mañana muchas personas se dirigían con él para preguntar la razón por la que estaban derribando los árboles. “No sólo las personas que ingresan al museo, sino muchos de los que habitualmente caminan por acá, se acercaban a preguntarme para qué eran las obr