Unos 35 kilómetros de vialidades federales, prácticamente ya absorbidos por la mancha urbana, están en un libro jurídico pues siguen bajo propiedad de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), que no ha logrado un acuerdo con el Municipio para su entrega.
El Municipio rechazó la entrega del Periférico Raúl López Sánchez, la carretera Torreón-Matamoros y la autopista a San Pedro porque la SCT sólo pretendía traspasar la responsabilidad del mantenimiento y mantener la vigilancia en manos federales.
Este limbo jurídico ha ocasionado que las tres vías se encuentres en deplorables condiciones, con pavimento deteriorado, falta de señalización y baches, pues nadie se hace responsable de su mantenimiento.
El Municipio “no puede meter mano en este tipo de trabajos”, dijo el secretario