En el lugar no había recado póstumo y su familia asegura que no tuvo intenciones suicidas recientemente.
Una muerte accidental fue la que se provocó el menor de 13 años que maniobraba con una pistola en su casa y se disparó en el costado izquierdo del pecho. Los reportes recabados por el Ministerio Público no señalan indicios de que previamente el menor manifestara que quería terminar con su vida por lo que se descarta el suicidio.
Gerardo de 13 años, vivía en la colonia Valle Verde y resultó letalmente lesionado a las 20:50 horas, según el reporte que recibió la Cruz Roja que acudió a su domicilio para brindar los primeros auxilios, pero todo esfuerzo fue inútil.
En la agencia del Ministerio Público de delitos contra la Vida y la Salud de las Personas, a cargo de Herman Mier Acosta,