
Una pareja con su bebé prefirió caminar entre los carros en lugar de hacerlo por banquetas congestionadas. (Ángel Padilla)Admiten que inspectores no han podido controlar el auge de ambulantes.
En la temporada más activa para la zona, el Centro Histórico se ha convertido en un caos ocasionado por las obras de remodelación combinadas con el desorden en los vendedores ambulantes, quienes ya no nada más invaden banquetas, sino hasta las mismas calles. Aprovechando la temporada decembrina y la ausencia de inspectores, los ambulantes se han adueñado de los espacios del Centro, provocando un caos vial y obligando a los peatones a caminar entre los automóviles.
Además, en la última semana ha aumentado visiblemente el número de puestos, que ya se calculan en más de 500. Para funcionarios municipales, esta es una tradición que se sigue en el mes de diciembre, cuando se permite más vendedores, según el director de P