Por Cecilia Aguilar Acuña
El Siglo de Torreón
SAN PEDRO, COAH.- Quintín Ábrego Márquez posiblemente regresará con las manos vacías a su natal San Felipe Horizatlán, del Estado de Hidalgo. Él, junto con 49 campesinos, entre ellos 9 niños de entre 12 y 14 años, fueron explotados por el agricultor, Jesús Dorantes Gómez, propietario de Hortalizas de La Laguna, quien a través de un contratista, los obligó por 18 días ha realizar trabajos forzados bajo condiciones infrahumanas y sin pago alguno.
Quintín es un pobre campesino a quien al igual que el resto de sus compañeros, la noticia de que en una ciudad de Coahuila –San Pedro-, estaban necesitando obreros para cortar tomate y chile, -pero que en realidad fue cebolla- le llegó por radio, sonido y por cartelones pegados en las tiendas.