El borrachito del pueblo fue a la iglesia y le pidió a la Virgen que le hiciera el milagro de mandarle algunos pesos, pues andaba muy apurado de dinero. Volvió al día siguiente, pero sucedió que por la Navidad el señor cura había quitado a la Virgen para poner en su lugar al Niño Dios. El borrachín lo ve y le dice: “-Oiga, chamaco: ¿qué su mamá no le dejó unos centavos para mí?”... Los amores de los gatos son ruidosos. Un concierto gatuno así llevó a Pepito a preguntarle a su mamá: “-Mami: ¿por qué hacen así esos gatos?”. La señora, confusa, sólo acertó a responder con lo primero que se le ocurrió. “-Es que les duelen las muelas” -respondió-. Esa misma noche regresó el papá de Pepito de un viaje que había durado más de un mes. A la mañana siguiente, en el desayuno, le pregunta Pepito a su