
Califica obispo de Torreón los hurtos como profanaciones y sacrilegios.
De la crisis económica y la inseguridad, ni las iglesias se salvan. El último robo en las parroquias de Torreón se registró la semana pasada en donde los ladrones se llevaron el sagrario con las ostias consagradas.
El robo fue en la parroquia Los Ángeles y ante esta situación los feligreses apoyan vigilando sus iglesias, incluso algunos sacerdotes optaron por instalar alarmas para evitar que los ladrones los tomen por sorpresa, denunció José Guadalupe Galván Galindo, obispo de Torreón.
Para agosto de 2008 el reporte de robos en iglesias era de 15 en Torreón y dos en Gómez Palacio, y en las últimas semanas se han registrado por lo menos otros cinco. Algunos de los templos afectados son El Sagrado Corazón de Jesús,