Aquel hombre llegó a su casa antes de tiempo y sorprendió a su esposa en trance de erotismo con un hombre que evidentemente no era él. Le dijo a la mujer: “¡Infame zorra! ¡Vulpeja inverecunda! ¡Raposa sin pudor!”. “No me digas nada -respondió con firmeza la señora-. Tú no has trabajado nunca, y yo debo mantener la casa. Gracias a este señor pago la renta; por él tenemos coche; él se hace cargo de todos los recibos, y además me entrega una cantidad mensual para tus gastos y los míos”. “Muy bien -cede el marido al escuchar aquello-. Pero si no fuera por esta recesión...”... Dice un proverbio popular: “Año de pares, año de pesares”. El año que termina parece confirmar esa aserción. Muchas cosas malas sucedieron en este 2008, tantas que ya quisiéramos verlo terminado. Pero el refrán que dije n