La niña Rosilita levantó la mano en la clase de Biología y le preguntó a la maestra: “Mi abuelita ¿podría tener un bebé?”. Responde la profesora: “No. Ya es demasiado grande para eso”. “Y yo -vuelve a preguntar la niña:- ¿podría tener un bebé?”. “Tampoco -sonríe la maestra-. Todavía eres demasiado pequeña”. Desde el fondo del salón se escucha la voz de Pepito: “¿Lo ves, Rosilita? Te dije que no había nada de qué preocuparse”... Tres ancianitos estaban conversando. Dice el primero: “Mi mano tiembla tanto que siempre me hago una cortada al afeitarme”. Dice el segundo: “Mi mano tiembla tanto que cuando tomo café termino siempre echándomelo en el pantalón”. Dice el tercero: “Mi mano tiembla tanto que si en un restorán voy al pipisrúm los que entran piensan que estoy haciendo cosas malas”... L