
Félix Fernández disfruta honrar a la Virgen de Guadalupe cada año con su traje de matlachín y con su grupo de danza. Dice que es su manera ‘de darle gracias por el simple hecho de estar vivo’
Para Félix Fernández, danzarle a la Virgen de Guadalupe hoy en su día, es toda una satisfacción, “pues es una manera de darle las gracias por el simple hecho de estar vivo”, dice portando con orgullo su traje matlachín.
Con su gran penacho de colores, sus huaraches de baqueta, nahuilla roja, calzoncillos verdes, pañoleta blanca, su arco y su guaje, entra a la Iglesia de Guadalupe acompañado por 19 danzantes, quienes juntos conforman “La danza de San Juditas”, de la colonia Las Dalias.
Su rostro luce feliz, emocionado, lleno de alegría, “vengo a danzar con ganas, ni cansado me siento”, dice Féli