
La crisis económica también ha afectado los bolsillos de Santa Claus, quien para cumplir con los compromisos con cientos de niños laguneros, pide el apoyo de la ciudadanía a través del Centro de Atención Especial Infantil (CAEI).
A diferencia de otros años, asegura que éste y el siguiente serán los más difíciles, prueba de ello es que se ha quedado hasta sin su tradicional gorro rojo con su motita blanca.
“Claro que nos ha afectado pero confío en el espíritu navideño de muchas personas, siempre hay gente bondadosa que siempre coopera”, comenta el hombre de barba blanca.
Y es que, como cada año, ha elaborado un plan para hacer sonreír a cientos de pequeños laguneros de bajos recursos, tanto de comunidades rurales como de colonias marginales. Para llevarlo a cabo, ha solicitado el ap