
Espectaculares, anuncios, pendones y avisos puestos indiscriminadamente por la ciudad contaminan visualmente, pero también lo hacen antenas, cables, aparatos de aire acondicionado y todo aquello que descontrola el paisaje natural o urbano.Poco a poco, las principales vialidades de Torreón se han ido saturando de mensajes publicitarios de todo tipo, sin importar el impacto que esto tiene para los pobladores que recorren el espacio urbano diariamente, ni para el patrimonio de la ciudad.
Anuncios luminosos, pancartas llenas de colores, espectaculares gigantes, creativos carteles y todo tipo de anuncios que contienen información, que por lo general intentan dar uno o varios mensajes, ocultan el paisaje urbano de la ciudad, sobresaturando el cerebro humano cuya capacidad de absorción de datos es superada con la sobre-estimulación que causan estos elementos llegando incluso a herir la pupila. A este fenómeno de las ciudades se le llama contaminación visual.
Actualmente es muy raro ver una calle, avenida, pared, terraza o