
El proyecto de viviendas públicas llevó a más de 400 ingenieros y otros profesionales iraníes a Venezuela. (AP)Teherán corteja a los gobiernos izquierdistas con una campaña diplomática activa, proyectos
comerciales conjuntos y asistencia. A cambio, recibe apoyo a su programa nuclear.
Los capataces dan instrucciones en un español deficiente, diciendo “aquí” y “más” a los trabajadores que instalan las cañerías y alisan el cemento. Cuando se toman un descanso para comer, hablan en farsi.
Una compañía iraní está construyendo miles de viviendas para gente de bajos recursos en Venezuela. Irán también ayuda a construir automóviles, tractores y bicicletas y ha abierto nuevas embajadas en Bolivia y Nicaragua. La relación cada vez más estrecha entre Irán y estas naciones con gobiernos izquierdistas se basa más que nada en su antagonismo hacia Estados Unidos, pero la creciente presencia de Irán en