
Los programas creados para cumplir una de las principales promesas de campaña de Felipe Calderón no han dado el resultado que se esperaba.
En dos años, el presidente Felipe Calderón creó y dio continuidad a 44 programas para la generación de empleo; a pesar de ello, el número de personas desocupadas ha ido en aumento, el costo per cápita para el Gobierno por colocar a una persona en un trabajo formal es cada vez más alto y los salarios siguen perdiendo su valor adquisitivo.
Los principales indicadores del país coinciden en que la pérdida de fuentes de trabajo es una constante en la Administración de quien prometió ser “el presidente del empleo”. El Instituto Mexicano del Seguro Social señala que en 2006 el número de nuevas plazas laborales fue de 513 mil, en 2007 el número se redujo a