Celiberia Sinvarón, madura señorita soltera, le dijo a Himenia Camafría, célibe como ella, que había conocido a un caballero muy interesante. “¿De veras? -se interesa Himenia-. ¿Qué hace?”. “Es músico -le informa Celiberia-. Toca violín, cello y viola”. “¡Ay! -exclama la señorita Himenia-. ¡Si viola preséntamelo!”... Los recién casados le dijeron al doctor que deseaban esperar algún tiempo antes de encargar su primer hijo. “¿Qué nos recomienda?” -le preguntaron. “Para eso -responde el facultativo-, el jugo de naranja es infalible”. “¿Jugo de naranja? -se asombra el muchacho-. “Sí -confirma el médico-. Jugo de naranja”. Inquiere la muchacha: “¿Antes de, o después de?”. “No, -responde el doctor-. En vez de”... Don Geroncio estaba chapado a la antigua. No le gustaba que las mujeres usaran pan