El señor acudió a la consulta de un terapeuta familiar. Se quejaba de la frialdad de su esposa en el momento del amor. Le sugiere el especialista: “A las mujeres les gustan mucho las palabras bonitas. Cuando haga el sexo háblele a su esposa”. “Lo haré -promete el individuo-. Claro, si hay un teléfono cerca”... Aquel hombre y su mujer tenían 60 años de edad, y cumplieron 40 de casados. Se les apareció un genio y les dijo: “Por haber hecho un matrimonio duradero le concederé a cada uno un deseo”. Ella pidió viajar por todo el mundo. ¡Zas! En ese mismo instante tuvo en las manos una libreta con boletos de avión, de barco y de ferrocarril. Pidió él: “Yo quiero tener una esposa 30 años menos que yo”. ¡Zas! En ese momento se vio convertido en un hombre de 90 años... Le pregunta don Astasio a su