Por María Cecilia Aguilar
El Siglo de Torreón
MATAMOROS, COAH.- El ejido El Olivo se suma a las comunidades rurales que no tienen la infraestructura básica que permita la introducción del drenaje. Sus habitantes señalan a esta carencia como el motivo que provoca la multiplicación de moscas, ya que el agua de las fosas sépticas tiende a escurrirse por las calles del poblado.
El Olivo forma parte de varios asentamiento humanos localizados a un costado de la carretera periférica. Precisamente se encuentra al lado izquierdo de esta vía, a unos cuantos kilómetros del ejido San Miguel.
Una carretera en pésimo estado físico conduce al lugar. De la vía al poblado son aproximadamente tres kilómetros los que hay que caminar para llegar ahí. Distancia que diariamente deambulan los lugareños que