L U N E S
Bueno, pues de acuerdo con lo que ayer vimos los que fuimos a votar, en materia de voluntad para ello, los mexicanos vamos para atrás; es decir, que candidatos, y esto da pena decirlo, de arrastre no hubo ni uno. No que no se hubiera notado, sino que esa mañana en cada casilla (pues no pudo haber sido sólo en la mía), la situación se hizo evidente.
Candidatos que no valían nada; candidatos que valían pero que iban en mala compañía, en fin, una ciudad como la nuestra a la que nunca le faltaron hombres, ostentó ayer su actual carencia. Carencia de ellos en los partidos, claro, porque en la ciudad abundan. Son los que mantienen su progreso, los que no aflojan el paso, los que a diario trabajan para la grandeza futura de nuestro municipio y de nuestra patria.
¿Qué hicieron, en ca