Un sujeto acusó de adulterio a su mujer. En la corte su abogado le preguntó: “¿Qué estaban haciendo su esposa y ese hombre la noche que usted los sorprendió?”. Contesta el tipo: “Estaban follando”. “¡Oiga! -interviene el juez-. ¡Esa palabra no se puede decir aquí! Si no modera su vocabulario le aplicaré una multa. Conteste la pregunta de su defensor en términos correctos: ¿qué estaban haciendo su esposa y ese hombre la noche de referencia?”. “Mire, señor juez -responde el individuo-. Los dos se hallaban desnudos en la cama. Él estaba sobre mi mujer, y tenía su usted ya sabe qué en el usted ya sabe dónde de ella. Y si eso no es estar follando entonces, señor juez, ¡aplíqueme la multa!”... El jefe de la oficina le regaló a su joven empleado, recién casado él, un par de boletos para la obra “