Simpliciano, joven inocente, les contó a sus amigos que se iba a casar con una muchacha muy conocida -demasiado- llamada Facilda Lasestas. “¿Cómo es posible? -exclama uno de ellos, consternado-. ¡Facilda se ha acostado con todo México!”. Pregunta Simpliciano: “¿La ciudad, el estado o el país?”... Lord Feebledick les mostraba a sus amigos sus trofeos de caza, disecados. “Este león -les dice-, lo cacé en África... Este oso lo cacé en Alaska... Este tigre lo cacé en la India... Este hombre lo cacé en el clóset de mi mujer”... Don Pecunio se hallaba a las puertas de la muerte. Le dice a doña Gorgolota, su mujer: “Ahora que me muera quiero que te cases con mi socio Avidio”. Protesta ella: “Si tú me faltas nunca me volveré a casar”. Insiste don Pecunio: “Cásate con Avidio, te lo ordeno”. “¿Por q