El astrónomo regresó a su casa después de un largo viaje, y al entrar en su recámara vio a su esposa en apasionado trance de amor (ménage á trois) con dos individuos exactamente iguales. “¿Qué es esto?” -exclamó al mismo tiempo sorprendido e indignado. Le contesta su señora: “Acuérdate, Tolomeo: te dije que quería ver el cielo, y tú me sugeriste que me buscara unos gemelos muy potentes”... Platicaban tres amigas, una de ellas bastante sordita. La primera, cuya afición era la pesca, señaló con las manos el tamaño de un robalo que había pesado. La segunda, que gustaba de las frutas, indicó también con las dos manos el tamaño de un par de toronjas que había cortado del árbol de su huerto. Y la sordita preguntó llena de ansiedad: “¿Quién? ¿Quién?”... Los recién casados entraron en la suite nup