Esto que ahora voy a relatar no es cuento ni es historia. Es un problema de matemáticas en el cual la ciencia de los números se muestra con encanto y con misterio. Helo aquí... Salim ben Ezra viajaba con su esposa por el camino que a Bagdad llevaba. Lento y acompasado era el andar del lánguido camello a cuyos lomos iban. De pronto vieron a un pobre que marchaba a pie por las quemantes arenas del desierto. “¿A dónde vas?” -le preguntó Salim. “A Bagdad -respondió el hombre-. Pero no tengo camello”. “Sube al mío -le ofreció Salim-. Donde viajan dos bien pueden viajar tres”. Unas horas después los viajeros miraron a tres hombres que discutían acaloradamente a la orilla del camino. Salim les preguntó: “¿Por qué pelean así?”. Respondió uno: “Somos hermanos. Nuestro padre el sultán murió, y nos d