
Las familias que tuvieron que abandonar sus casas en la colonia Plan de Ayala y Vista Hermosa por los hundimientos provocados por la avenida del Nazas, aún no saben cuál va a ser su futuro.Hace una semana fueron cerradas las compuertas de las presas Francisco Zarco-Lázaro Cárdenas y dejó de pasar agua por el lecho del río Nazas. Sin embargo, hasta ahora autoridades municipales ni estatales han definido la ayuda que les darán a las familias que se tuvieron que salir de sus viviendas ante el peligro de hundimientos, por lo que existe el riesgo de que regresen.
Si bien Nelson Lozada Ramírez, titular de Protección Civil, dijo que esto implicaría un riesgo para su seguridad, “tampoco podemos evitar que vuelvan a sus hogares pese a los acordonamientos que aún se mantienen, por ejemplo en sectores de la calle Lázaro Cárdenas en la colonia Plan de Ayala y por el rumbo de la Tepeyac en Vista Hermosa”.
Ayer domingo, en recorrido realizado por el sector, se apreció que todo parece ha