MATAMOROS, COAH.- Dicen que ni brincando como ranas pueden pasar por la angosta carretera anegada por las recientes lluvias. Se trata de la privada 20 de Noviembre. Una de las tantas arterias que impide el paso al peatón y que ni haciendo tango, maroma y teatro se salva de mojar sus vestiduras.
Angelita Morales Chávez, una simpática sexagenaria a quien los surcos de la edad cincelan sus facciones, dice que los vecinos de la privada temen que llueva porque ya saben que siempre se presenta la misma problemática, “esta agua ahí se queda hasta que sola se seca”, asegura al tiempo que señala el lugar y agrega, “nadie viene a desaguar y tememos que la construcción de nuestras casas se vean afectadas, pues toda esa agua la chupa la tierra”.
Y es que esta arteria tiene po