Cuando voy a Hermosillo a perorar exijo que en mi contrato, firmado ante notario público y con asistencia de testigos, se ponga esto: “CLÁUSULA PRIMERA: La parte contratante (o sea mi anfitrión) se obliga a llevar al conferencista a almorzar en Los Tacos del Chino, esquina de bulevar Morelos y avenida De Anza. Igualmente se compromete a que el dicho conferenciante (o sea yo) pueda disfrutar los siguientes tacos: uno de cachete, uno de sesos, uno de lengua y otro de ojo, sin perjuicio de pedir otros más, según convenga a su apetito y voluntad. De esta obligación la parte contratante no se podrá excusar bajo ningún pretexto, ni sujetar su cumplimiento a condición alguna, sea suspensiva o resolutoria. En caso de incumplimiento la parte contratada (yo) podrá dejar de impartir su conferencia, s