
Con mucho esfuerzo y ayuda de personas allegadas, el doctor Castro García logró terminar su carrera. Ayer, junto con sus colegas, festejó el Día del Médico.
Desde pequeño Víctor Hugo Castro García soñaba con ser doctor, vestir una bata blanca y llevar sobre su cuello un estetoscopio, pero sobre todo, devolver la salud a quienes así lo requerían. Ahora todo esto, es una realidad.
Actualmente se desempeña como médico en el área de urgencias en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) desde hace ya varias décadas.
No todo fue fácil, dice. “Los problemas económicos fueron demasiados, sin embargo, gracias al apoyo que recibí de muchas personas, logré terminar mi carrera y posteriormente la especialidad”.
Para Víctor cada día es una nueva experiencia “que marca la vida, sobre todo