Parturient montes, nascetur ridiculus mus. La frase pertenece a Horacio; viene en su “Epístola a los pisones”. Significa: “Parirán los montes, y nacerá un ridículo ratón”. Alude a cierta fábula de Fedro según la cual una montaña quedó embarazada, insólito acontecimiento que preocupó incluso al mismísimo Júpiter Olímpico. Llegado el día del alumbramiento se desató una violenta tempestad; el cielo se llenó con el fragor del trueno y la luz espectral de los relámpagos; tembló la tierra; los ríos se salieron de su cauce, y ante el espanto de los hombres y los dioses la montaña se abrió para -seguramente- parir una criatura colosal. Y he aquí que de las entrañas del monte salió tan sólo un insignificante ratoncillo. Desde entonces la frase: “El parto de los montes” se aplica a aquellas situacio