Mis cuatro lectores habrán de recordar a aquel gobernador de la época priista -época que está tocando la puerta ya otra vez- en cuyo estado hubo elección de alcaldes y diputados. Según era uso obligatorio, aquel gobernador acudió ante los tres poderes, o sea ante el Presidente de la República, a dar cuenta del resultado electoral. Le dijo: “Tengo el honor de informarle, señor Presidente, que en las elecciones habidas en mi estado nuestro partido ganó de todas todas. Carro completo”. Preguntó el mandatario: “Y dígame, señor Gobernador: las elecciones ¿fueron legales?”. El visitante sopesó la pregunta, y luego respondió: “Legalonas, señor Presidente; legalonas”. Viene a cuento ese cuento porque en Coahuila, mi estado, hubo este domingo elecciones de diputados locales. Y he aquí que el PRI ga