
En Gómez Palacio, la calle Canatlán sufrió inundaciones y las autoridades tuvieron que romper un bordo de protección instalado en el vado del río Nazas, para que el agua fluyera hacia el cauce.
Muchos laguneros llegan tarde a sus trabajos, ya que batallaron para salir de sus casas. Otros se enfrentaron al caos vial en diferentes zonas y los más desafortunados soportaron la descompostura de sus vehículos.
Vehículos varados a mitad de calle, conductores desesperados, transeúntes casi nadando para cruzar algunos bulevares, comercios cerrados y una ausencia de agentes de tránsito que controlaran el caos vial, fue el escenario que vivió La Laguna ayer después del fuerte aguacero que dejó a la ciudad literalmente como Venecia, entre el agua y con varios accidentes viales.
Desde temprana hora el caos se manifestó, principalmente en la llegada tarde de muchos laguneros a sus sitios de trabajo y estudio, los charcos no solamente retardaban a los vehículos de transporte público y priva