
Un menor en depresión puede llegar a pensar en el suicidio como último recurso para terminar con sus “problemas”.
Disminución en el placer de las actividades habituales; aumento o pérdida significativa del peso; irritabilidad; fatiga o pérdida de la energía; insomnio o hipersomnia; son algunos de los factores que llegan a desarrollar los pequeños que se encuentran deprimidos y que son considerados por los especialistas como “señales de alerta”.
María del Refugio Márquez González, psicóloga y especialista en el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Torreón, explicó que aunque son diversas las causas que llegan a deprimir a un niño, generalmente es su miedo el que lleva hasta ese estado.
“Miedo a no tener la suficiente capacidad como para atender todo lo que les están