
En esta toma aérea se aprecia la parte del vaso de la Laguna de Mayrán que ha sido ocupada por las aguas del río Nazas. (Fotografía de Ramón Sotomayor)
Una “revuelta” de los pobladores del ejido Guadalupe Victoria de Matamoros, pegada al río Nazas, impidió que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) pudiera tumbar un bordo para aliviar la presión del cauce que amenazaba a comunidades aledañas.
Si bien directivos de la Conagua se comprometieron desde el sábado con el Gobierno de Coahuila a tumbar el bordo, los habitantes del ejido trataron de impedirlo porque pensaban que la obra iba a perjudicarlos e inundar la comunidad, explicó Óscar Gutiérrez Santana, director de Cuencas Centrales del Norte de la Conagua.
“Había psicosis” entre los pobladores del ejido, relató Gutiérrez Santana, y se temió que reaccionaran con violencia contra los funcionarios de Conagua al pensar que la obra los afectaría.
Ayer, el Gobierno Estatal criticó a la